miércoles, 28 de marzo de 2012

EXCURSIÓN A BERGOSA

Les recomiendo una estupenda excursión y se la recomiendo por su gran valor paisajístico y humano ya que nos sitúa en una bonita zona del Valle del Aragón y por suerte muy poco transitada, entre Jaca y Castiello. Como punto de partida desde la cantera y puente de Torrijos.  Por el camino de Santiago dirección norte y llegaremos a Bergosilla, una casa donde encontraremos las señales que nos indican la dirección para llegar a Bergosa y su iglesia. San Saturnino, del siglo XI. Cruzamos la vía del tren y alcanzaremos el canal que suministra Agua a la ciudad de Jaca. A partir de aquí una senda sube haciendo zig, zag, a través de un bosque de pino silvestre, cagico, enebro, etc. No tardaremos en avistar el pueblo de Bergosa. El paisaje durante el camino va cambiando ya que caminaremos bajo los pinos, terreno abrupto y con vegetación salvaje.Y así va cambiando y se va humanizando al ver las paredes de los bancales abandonados que transmiten que fueron construidos por los antiguos habitantes y con muchos esfuerzos, sacrificios y tristezas olvidadas. Llegamos a la fuente en el margen del camino, donde beberemos y a continuación llegaremos al pueblo bajo las sombras de los viejos cerezos, manzanos y fresnos. Llegamos a una gran era verde y nos da la bienvenida como antesala del pueblo y balcón natural sobre el valle del Aragón, con Jaca hacia el Sur y la peña Oroel. Y Castiello de Jaca a nuestros pies. Hacia el norte los Pirineos de los que se destacan los Macizos del Aspe y Collarada. después de descansar disfrutando de estas maravillosas vistas visitaremos con mucho cuidado y precaución las calles del pueblo totalmente derruido por la mano del hombre y la continua erosión durante tantos años. En el recorrido pueden ver, La Iglesia, que se conserva parte de la torre y paredes, así como algunos ventanales y pórticos semi-caídos, vestigios de un pasado próspero y feliz.

viernes, 9 de marzo de 2012

Los patrimonios familiares

Los patrimonios familiares se heredaban por la formula tradicional y con el objeto de evitar la division del patrimonio muy exiguo y diversicado. Cuando contraían matrimonio el hijo o hija heredero de la casa, los padres le dejaban todo el patrimonio mediante escritura de capitulaciones matrimoniales otorgadas ante notario. La condición que se imponía era la de mantener y cuidarlos, sanos o enfermos, mientras vivieran. tan poco podían vender ninguna finca, ni edificios sin el consentimiento del padre.


Cando los hermanos del nombrado heredero abandonaba la casa paterna, bien para contraer matrimonio o por cualquier otra causa, eran dotados con una cantidad de dinero, ropa de vestir y ajuar. debiendo renunciar a cualquier derecho sobre la casa. Si algún hermano del heredero permanecía con los padres en la casa, el heredero debía asistirlo, sano, enfermo, siempre que trabajara en bien de la casa.